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El Salvador participó en Congreso Iberoamericano de Cultura

Mariemm Pleitez, jefa de Gabinete del Ministerio de Cultura de El Salvador, participó bajo la modalidad virtual en el VII Congreso Iberoamericano de Cultura y Desarrollo, México 2020, este 5 de noviembre de 2020.

La funcionaria participó en el diálogo “El recurso del método, nuevos indicadores para una economía cultural sostenible y equitativa. Eje 3: Dimensión económica de la cultura para el desarrollo sostenible”, en función del apartado correspondiente en la Estrategia Iberoamericana de la Cultura para el Desarrollo Sostenible, el cual fue facilitado por Patricia Aldana Maldonado, representante y directora de la Organización de Estados Iberoamericanos en México, en coordinación con Rosario León e Iván Gerardo.

La actividad arrancó con la pregunta ¿cuál de las siguientes acciones a tomar por las instituciones culturales de Iberoamérica, todas ellas urgentes y necesarias, considera de la mayor prioridad?: la generación inmediata de empleos en el sector; el fortalecimiento y la mejoría de las condiciones laborales ya existentes para los creadores y artistas; la creación de nuevos mecanismos fiscales de estímulo a los ecosistemas de la creatividad; o el acceso a esquemas de seguridad social y de ahorro para el retiro de la comunidad cultural.

De acuerdo a Pleitez, “todas se complementan entre sí, ya que marca tiempos diferentes, unos dirigidos a la inmediatez y otros a largo plazo. La durabilidad de cualquier política cultural tiene solamente trascendencia en la medida que se aborden las cuatro”.

La jefa de Gabinete explicó que uno de los hallazgos con la pandemia es que el sector es muy vulnerable, que hay una labor grande por conocer más al sector, en el sentido económico y no solo de la creación; también, en las oportunidades que deben tener para reactivarse y para construirse de cara al futuro.

Además, expuso que la data (datos), es una carencia que tenemos en el país y en la región, que estamos en el momento ideal para volcar esfuerzos por conocer cómo funciona y cómo se mueve económicamente el sector cultura, qué necesita y cuáles son las políticas que podemos redirigir, qué fondos podemos utilizar, y qué puntos debemos abordar en la economía y la producción artística cultural de la región.

“Cualquier acción de reactivación económica que enfrentemos hoy, evidentemente va a tener un impacto a futuro y garantizaría la condición de vida de un sector cultural”, enfatizó Pleitez

La funcionaria comentó que el Ministerio de Cultura tiene varios planes que implican conocimiento de esta ubicación económica que produce la cultura y el arte en El Salvador, pero que para fortalecerlos se necesita construir aliados, buscando espacios y generando sinergias para sacar ventajas no solamente como país, sino como sector centroamericano.

“La idea es la complementariedad y no la competencia. Por allí iría la respuesta, nosotros podríamos contar con algunas acciones, como un mapeo y la disponibilidad de ofrecer al sector algunos estímulos económicos, pero esto solo es parte de un proceso, solo parte de la invitación que estamos haciendo a los artistas a que se sumen a la formalidad y que nos vayamos convirtiendo en un motor formal de la economía del país. A la visibilización de lo que hacemos produce riqueza”, acotó.

En cuanto a la creación de indicadores e información estadística para la cultura en la era digital, Pleitez dijo: “El análisis de este ecosistema de la cadena de valor de la producción del arte y la cultura debe de ser constante, quiénes somos, qué producimos, para quién producimos y hacia dónde nos movemos. Es una observación constante. Efectivamente, se va mutando todo más rápido de lo que nosotros podamos prever o controlar incluso y mucho más rápido que las leyes, más rápido de lo que se pueda organizar. Todo lo que implica la logística de registro”.

Ella es de la idea que siempre hay que adelantarse un poco, aunque lo más seguro es que el ecosistema siempre se mueva, porque dice que “está vivo”, que se transforma sumamente rápido y, a pesar de eso, la labor que los países tienen es hacer lo posible porque haya un registro comparable y compartible que se pueda traducir en políticas y en iniciativas para responder a realidades específicas del sector cultural.

La funcionaria salvadoreña expresó a los internautas que al principio de la pandemia el Gobierno comenzó a buscar a los artistas para apoyarles con paquetes de alimentos y con un bono, y que fue difícil identificar dónde están, quiénes son y a qué se dedican porque no había una data actualizada o un censo de artistas.

“No tener un registro nacional de artistas ha sido un conflicto hasta el momento, es una cosa que vamos a solucionar. El próximo año está previsto desarrollar un censo nacional del sector artístico cultural, que pretende ser un punto de partida para promover las políticas y todas las medidas de protección sociolaboral a los trabajadores y las trabajadoras del arte y la cultura”, expresó.

Sobre el nuevo horizonte para la propiedad intelectual y los derechos de autor en un entorno digital, la jefa de Gabinete dijo: “Hemos visto cómo se han creado plataformas digitales para la difusión de la cultura. Hoy en día consumimos teatro, cine, música, cursos de formación artística a distancia, todo por la vía digital, pero eso es lo que no tenemos medido en El Salvador, no sabemos qué lee nuestra población, qué se produce, de quién es y quién lo hace”.

Según la funcionaria, esto pasa por una serie de adecuaciones entre lo análogo y lo digital, pero también por las adecuaciones relacionadas a la legislación y de cómo vemos los derechos de autor; asimismo, con el reto a la digitalización, de quiénes tienen facilidades a internet y quiénes siguen moviéndose con menos acceso, con recursos que son físicos; de igual manera, quiénes tienen acceso a las bibliotecas públicas, al cine, a descargar y a utilizar música para crear con esos recursos.

“Está claro que la producción no va a dejar de suceder, el arte no va deja de producir, sin embargo, estábamos acostumbrados a la forma de contacto personal o presencial. Este cambio llevará tiempo y nos obliga como Gobierno a correr detrás de la corriente, para ver dónde se mueve y dónde están los artistas creando, qué necesitan, qué van hacer y cómo podemos irnos acercando o mejorar las posibilidades de la difusión y de la protección de los recursos artísticos”, manifestó Pleitez.

Ella agregó que hay que hacer de la tecnología un aliado, una herramienta para potenciar la capacidad de creación en la medida en que los recursos y el acceso a ella se vayan ampliando y mejorando.

En respuesta al artista mexicano y gestor cultural Raúl Cárdenas sobre la necesidad de encontrar una nueva dimensión territorial para el desarrollo sostenible, la funcionaria salvadoreña expresó: “ Hemos visto cómo para la transversalidad de la cultura ha sido un elemento constante en este periodo de crisis y el establecimiento de alianzas estratégicas es indispensable. El consumo de la cultura está en constante transformación, nos permite evidenciar cualidades de nuestras identidades y producir siempre desde la actualidad, de lo que vivimos y observamos”.

Pleitez sostuvo que necesitamos encontrar cómo ser sostenibles y dimensionar lo observable en la producción artística, que los Gobiernos y los ministerios se han adaptado a las circunstancias y han aprovechado las plataformas digitales para comunicar estas ofertas creativas, ahora digitales.

Iniciativas que se posibilitan gracias a los esfuerzos institucionales, interinstitucionales o intersectoriales. “Es necesaria la comunicación entre sector público y privado”, manifestó, para ampliar las redes de trabajo en la que se mueve la cultura y el arte, y todos los sectores que dependen de manera transversal.

De igual manera, expuso que los asocios harían un mayor impacto sobre el trabajo artístico, para fortalecer el apoyo a los gremios culturales e impulsar el diálogo con los Gobiernos; ayudarían a conectar a los productores y trabajadores del arte con quienes puedan apoyar para construir marcos normativos y experiencias para la protección de artistas y del sector creativo.

En lo que respecta a los mecanismos efectivos para incentivar el consumo cultural en la región, la jefa de Gabinete explicó: “La pandemia ha dejado a nuestros públicos con muchas ganas de participar y de llegar a los contenidos que hemos publicado. Tienen ganas de retomar los espacios y eso es superpositivo para nosotros, porque nos da un refresh, nos permite volver con energía y entrar a un acercamiento o a un convivio donde podemos hablar de qué prácticas podemos retomar y han sido productivas”.

“Siempre hemos tenido que ser muy creativos para llamar a los públicos a participar de la vida artística del país; seguimos siendo creativos a la hora de buscar las estrategias para acercar a nuestros públicos a la participación en la vida cultural”, agregó.

La funcionaria finalizó con un llamado a la generación de estrategias cuidadosamente diseñadas para que su impacto llegue, sea medible y afecte directamente a la población: “Creemos que hacer el acercamiento pensado y organizado tendrá sus beneficios a mediano y largo plazo, que es lo más importante, lo de la sostenibilidad”.

El VII Congreso Iberoamericano de Cultura y Desarrollo incluyó 41 actividades distribuidas en 50 horas de transmisión en línea. Fue organizada por la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), con el apoyo de los 22 ministerios y secretarías de Cultura de Iberoamérica y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).

Publicado el 20-11-2020.